El acoso laboral en contratos de formación y protección del menor en prácticas es una realidad dolorosa que muchos jóvenes enfrentan al dar sus primeros pasos en el mundo laboral. Si eres un aprendiz o estudiante en prácticas y sientes que te humillan, te aíslan o te asignan tareas degradantes, no estás imaginando cosas. El mobbing es real, especialmente cruel cuando afecta a quienes apenas comienzan su vida profesional. Como abogado especializado en estos casos, te aseguro que hay mecanismos legales para protegerte. En este artículo te explicaré cómo identificar situaciones de hostigamiento durante tu formación laboral y qué pasos concretos puedes dar para defender tus derechos.
¿Qué constituye hostigamiento laboral en contratos formativos?
El acoso en entornos de formación profesional presenta características particulares. A diferencia del trabajador convencional, el aprendiz o estudiante en prácticas suele encontrarse en una posición de mayor vulnerabilidad. He visto casos donde jóvenes soportan humillaciones pensando que «es parte del aprendizaje» o «hay que pagar el derecho de piso».
Cuando hablamos de mobbing en contratos de formación, nos referimos a conductas como:
- Asignación sistemática de tareas degradantes no relacionadas con el aprendizaje
- Críticas destructivas constantes frente a compañeros
- Aislamiento del resto del equipo
- Negación de herramientas o información necesaria para el aprendizaje
- Comentarios humillantes sobre la inexperiencia
En mi experiencia defendiendo a jóvenes víctimas de acoso durante su formación, he comprobado que muchos empleadores aprovechan la inexperiencia y el miedo a «quedar mal» para normalizar conductas inaceptables.
Marco legal para la protección del menor en prácticas frente al acoso
La legislación española ofrece un marco de protección específica para aprendices y menores en entornos laborales. El Estatuto de los Trabajadores, en su artículo 4.2.e, reconoce explícitamente el derecho «al respeto de su intimidad y a la consideración debida a su dignidad, comprendida la protección frente al acoso».
Normativa específica para contratos formativos
Los contratos de formación están regulados por normativa específica que establece:
- El Real Decreto 1529/2012 que regula el contrato para la formación y el aprendizaje
- El Real Decreto 592/2014 sobre prácticas académicas externas
- La Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, que incluye los riesgos psicosociales
Además, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid, en sentencia 330/2018 de 12 de abril, reconoció que «la especial vulnerabilidad de los trabajadores en formación exige un mayor deber de vigilancia por parte del empleador para prevenir situaciones de acoso».
Señales de alerta: Identificando el acoso durante la formación laboral
Reconocer el hostigamiento en contratos de aprendizaje no siempre es sencillo, especialmente cuando es tu primera experiencia laboral. Estas son algunas señales que deberían encender tus alarmas:
Indicadores psicológicos y físicos
- Ansiedad ante la idea de ir al trabajo
- Insomnio o alteraciones del sueño
- Sensación constante de incompetencia pese a esforzarte
- Aislamiento progresivo del resto del equipo
- Síntomas físicos como dolores de cabeza o problemas digestivos
Como abogado que ha acompañado a decenas de jóvenes en situaciones similares, siempre recomiendo no esperar a que la situación empeore para buscar ayuda. El daño psicológico puede ser profundo y duradero.
Cómo documentar situaciones de acoso durante tu contrato de formación
Documentar el acoso laboral durante periodos de prácticas es fundamental. Aunque pueda parecer incómodo, recopilar pruebas será tu mejor aliado si necesitas defender tus derechos:
- Lleva un diario detallado con fechas, horas, personas involucradas y descripción de incidentes
- Guarda correos electrónicos, mensajes o comunicaciones que evidencien el trato inadecuado
- Identifica posibles testigos (otros compañeros, incluso clientes)
- Conserva evaluaciones de desempeño contradictorias o injustificadamente negativas
- Solicita atención médica si experimentas síntomas físicos o psicológicos
El valor de los informes médicos
Los informes de profesionales sanitarios que documenten ansiedad, depresión u otros trastornos derivados del entorno laboral hostil constituyen pruebas de gran valor. El Tribunal Supremo, en sentencia 483/2019 de 24 de junio, reconoció la validez de estos informes como elemento probatorio en casos de acoso laboral.
Pasos para denunciar el acoso durante tu formación profesional
Si estás sufriendo mobbing durante tu contrato de aprendizaje, estos son los pasos que debes seguir:
- Comunica la situación a tu tutor académico si estás en prácticas universitarias
- Presenta una denuncia interna siguiendo los protocolos de la empresa (si existen)
- Acude a la Inspección de Trabajo y Seguridad Social
- Busca asesoramiento legal especializado
- Considera la posibilidad de solicitar la extinción del contrato por incumplimiento grave del empleador (artículo 50 ET)
Cuando un joven en formación llega a mi despacho sufriendo acoso laboral, lo primero que hacemos es validar su experiencia y explicarle que no está solo. Muchas víctimas dudan de su percepción o minimizan lo ocurrido por falta de referencias laborales previas.
Derechos y compensaciones para víctimas de acoso en contratos formativos
Las víctimas de hostigamiento durante periodos de formación laboral tienen derecho a:
- Indemnización por daños morales y psicológicos
- Extinción indemnizada del contrato (con derecho a prestación por desempleo)
- Reconocimiento de contingencia profesional en caso de baja médica
- Reparación de daños a la imagen profesional
Es importante destacar que el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en sentencia 5214/2020 de 29 de octubre, estableció que «la especial vulnerabilidad de los trabajadores en formación puede ser considerada como factor agravante en la cuantificación de indemnizaciones por acoso laboral».
Preguntas frecuentes sobre acoso laboral en contratos de formación
¿Puede considerarse acoso que me asignen tareas no relacionadas con mi formación?
Sí, especialmente si son tareas degradantes o muy por debajo de tu cualificación y se producen de forma sistemática con intención de humillar. Los contratos formativos tienen como objetivo el aprendizaje, y desvirtuar este fin puede constituir un abuso. La jurisprudencia ha reconocido que la asignación persistente de tareas que impiden el desarrollo formativo puede ser considerada acoso laboral.
¿Qué hago si mi tutor de prácticas es quien me acosa?
Esta situación es particularmente compleja porque quien debería protegerte es quien te hostiga. En estos casos, debes comunicarlo inmediatamente al centro educativo si estás en prácticas académicas, o a un superior jerárquico del tutor en la empresa. Documenta todas las interacciones y, si es posible, solicita un cambio de tutor. También puedes acudir directamente a la Inspección de Trabajo o buscar asesoramiento legal especializado.
¿Puedo denunciar aunque mi contrato de prácticas haya finalizado?
Sí. Las acciones por vulneración de derechos fundamentales tienen un plazo de prescripción de un año desde que finalizó la situación de acoso. Incluso con el contrato finalizado, puedes reclamar daños y perjuicios. Muchos jóvenes deciden actuar una vez terminada su relación con la empresa, cuando ya no temen represalias directas sobre su formación.
Conclusión: No normalices el maltrato en tu etapa formativa
El acoso laboral en contratos de formación puede marcar negativamente el inicio de tu carrera profesional. Lo que muchos empleadores disfrazan como «aprendizaje duro» o «prueba de resistencia» puede ser, en realidad, un abuso inaceptable de tu posición vulnerable como aprendiz.
Si estás experimentando situaciones de hostigamiento durante tus prácticas o contrato formativo, recuerda que no es normal ni aceptable, independientemente de tu inexperiencia. La formación debe desarrollarse en un entorno de respeto que favorezca el aprendizaje, no que lo obstaculice mediante humillaciones o aislamiento.
No permitas que estas experiencias negativas definan tu autoconcepto profesional. Busca ayuda, documenta lo que ocurre y defiende tus derechos. El camino hacia tu desarrollo profesional no debe estar pavimentado de abusos normalizados.


