Cuando un trabajador denuncia un mobbing inventado y posteriormente enfrenta un despido procedente, nos encontramos ante una situación jurídicamente compleja. Como abogado especializado en acoso laboral, he visto cómo algunas personas utilizan falsas acusaciones de hostigamiento laboral como escudo protector ante posibles medidas disciplinarias. Sin embargo, las empresas también tienen mecanismos legales para defenderse cuando las denuncias carecen de fundamento. La línea entre la protección del trabajador y el abuso del derecho es delicada, y entender los requisitos del despido procedente tras una falsa denuncia de acoso resulta fundamental.
Requisitos legales para calificar un despido como procedente tras una denuncia de mobbing sin fundamento
Cuando una empresa decide despedir a un empleado que previamente ha denunciado acoso laboral, debe actuar con extrema cautela. En mi experiencia defendiendo a ambas partes en estos conflictos, he comprobado que los tribunales examinan minuciosamente estas situaciones para evitar represalias encubiertas contra denunciantes legítimos.
Para que un despido sea considerado procedente en estos casos, deben cumplirse varios requisitos:
- Demostración fehaciente de la falsedad de la denuncia
- Evidencia de mala fe o ánimo de perjudicar por parte del trabajador
- Documentación exhaustiva del proceso de investigación interno
- Cumplimiento estricto del procedimiento disciplinario establecido
Como señaló el Tribunal Superior de Justicia de Madrid en su sentencia 715/2019 de 10 de julio, «la mera desestimación de una denuncia por acoso no justifica automáticamente el despido del denunciante, siendo necesario probar la intencionalidad fraudulenta».
Cuando la falsa denuncia de hostigamiento laboral justifica la extinción del contrato
He visto casos donde trabajadores, ante un inminente despido por bajo rendimiento o incumplimientos, presentan súbitamente denuncias de acoso laboral como estrategia defensiva. Esta práctica, aunque minoritaria, daña profundamente la credibilidad de las verdaderas víctimas de mobbing.
Conductas que pueden justificar el despido disciplinario
La jurisprudencia ha establecido que ciertas conductas relacionadas con denuncias falsas de mobbing pueden constituir causa de despido disciplinario:
- Acusaciones gravemente injuriosas contra superiores o compañeros
- Manipulación deliberada de pruebas o testimonios
- Persistencia en la falsa denuncia tras haberse demostrado su inconsistencia
- Perjuicio demostrable a la imagen de la empresa o de los acusados
El artículo 54.2.d del Estatuto de los Trabajadores contempla como causa de despido «la transgresión de la buena fe contractual, así como el abuso de confianza en el desempeño del trabajo», fundamento habitualmente invocado en estos casos.
Procedimiento para gestionar denuncias de acoso y evaluar su veracidad
Cuando una empresa recibe una denuncia de acoso psicológico en el trabajo, debe activar inmediatamente su protocolo antiacoso. Este proceso no solo protege a posibles víctimas sino que también establece las bases para determinar si una denuncia carece de fundamento.
Pasos del protocolo de investigación
- Constitución de una comisión investigadora imparcial
- Entrevistas individuales con denunciante, denunciado y testigos
- Análisis de documentación y evidencias aportadas
- Evaluación psicosocial del entorno laboral cuando sea pertinente
- Elaboración de informe detallado con conclusiones
Recuerdo el caso de Marta (nombre ficticio), quien denunció mobbing justo después de recibir varias amonestaciones por retrasos continuados. La investigación reveló que había fabricado correos electrónicos supuestamente amenazantes. Tras un procedimiento meticuloso que documentó la falsificación, su despido fue declarado procedente.
Carga de la prueba en casos de despido tras denuncias de mobbing sin fundamento
Uno de los aspectos más delicados en estos procedimientos es la distribución de la carga probatoria. Si bien en casos de acoso existe cierta inversión de la carga de la prueba favorable al trabajador, cuando se cuestiona la veracidad de la denuncia, la empresa debe aportar indicios suficientes de su falsedad.
El Tribunal Supremo, en su sentencia de 17 de febrero de 2021 (rec. 2945/2018), estableció que «corresponde a la empresa la carga de probar no solo los hechos imputados en la carta de despido, sino también la ausencia de móvil de represalia cuando el trabajador ha presentado previamente una denuncia por acoso».
Elementos probatorios determinantes
En mi práctica profesional, he identificado que los tribunales valoran especialmente:
- Contradicciones evidentes en el relato del denunciante
- Testimonios consistentes que desmientan las acusaciones
- Documentación que demuestre la imposibilidad de los hechos denunciados
- Evidencia de conflictos laborales previos no relacionados con acoso
- Historial de denuncias similares sin fundamento
Consecuencias jurídicas para el trabajador que denuncia falsamente mobbing
Más allá del despido procedente, quien presenta una denuncia falsa de acoso laboral puede enfrentar otras consecuencias legales significativas:
- Responsabilidad civil por daños al honor y la imagen de los falsamente acusados
- Posibles acciones penales por denuncia falsa o calumnias
- Pérdida del derecho a indemnización por despido
- Dificultades para acceder a prestaciones por desempleo en determinados casos
El artículo 205.3 del Código Penal establece penas para quien, con conocimiento de su falsedad o temerario desprecio hacia la verdad, impute a otra persona hechos que, de ser ciertos, constituirían infracción penal.
Preguntas frecuentes sobre despidos procedentes tras denuncias falsas de mobbing
¿Puede una empresa despedir a un trabajador inmediatamente después de que éste denuncie acoso laboral?
No es recomendable. Aunque la denuncia parezca infundada, un despido inmediato podría interpretarse como represalia. La empresa debe primero investigar exhaustivamente la denuncia siguiendo su protocolo antiacoso, documentar todo el proceso y, solo si hay evidencia clara de mala fe, proceder disciplinariamente con todas las garantías.
¿Qué ocurre si la denuncia de acoso no es completamente falsa pero está exagerada?
Existe una zona gris donde el trabajador puede haber percibido subjetivamente situaciones como acoso sin que objetivamente lo sean. En estos casos, los tribunales suelen ser cautelosos antes de avalar un despido, pues no aprecian necesariamente mala fe sino una interpretación distorsionada de la realidad laboral. Como abogado, siempre recomiendo a las empresas extremar la prudencia en estas situaciones.
¿Puede reclamar la empresa daños y perjuicios al trabajador que denunció falsamente?
Sí, la empresa o los directivos falsamente acusados pueden ejercer acciones por daños al honor o a la imagen corporativa. Sin embargo, deberán demostrar no solo la falsedad de las acusaciones sino también el perjuicio efectivamente causado y la intencionalidad del trabajador, lo que no siempre resulta sencillo en la práctica judicial.
Conclusión: equilibrio entre protección y responsabilidad
El sistema jurídico debe mantener un delicado equilibrio: proteger a las verdaderas víctimas de acoso laboral mientras evita el uso fraudulento de estas denuncias. Si eres empresario y enfrentas una situación de posible denuncia falsa de mobbing, recuerda que la documentación meticulosa y el seguimiento escrupuloso de los procedimientos serán tu mejor defensa ante un eventual litigio por despido.
Por otro lado, si eres trabajador y consideras denunciar una situación de acoso, asegúrate de contar con indicios suficientes y actuar de buena fe, pues las consecuencias de una denuncia infundada pueden ser graves. En cualquier caso, buscar asesoramiento legal especializado desde el primer momento resulta fundamental para todas las partes implicadas.


